Tus pasos erráticos, tus ojos cansados.
Me hablas con el acento de tu mirada seca.
Llenas las calles como inseguro,
pero te las has ganado y son tuyas.
Espérame para que pueda alcanzarte.
Dame tiempo, y ese tiempo ha pasado.
Mis pasos son mas cortos,
ya no me obedecen.
Voy lento mientras el destello plateado cobija mis pensamientos.
Camino y ahora son mis ojos cansados los que te buscan;
Pero ya no estás,
y junto al tiempo que me has dado
te has marchado.
A la vida
Invierno/enero 2008
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