lunes, 9 de febrero de 2009

hojas vacías

...Hoy me enfrento ante un perfecto día cualquiera. Pero algo es distinto. Un año, dos años, no sé cuanto tiempo me ha hecho distinto. Me miro al espejo por la mañana y veo al mismo, más canas en la sien, pero soy el mismo. A veces un poco más gordo o flaco, pero soy el mismo. La ropa cambia, pero el tipo del otro lado del cristal no parece cambiar un ápice. Las fotos no cambian tampoco. Pero la cabeza... la cabeza vuela a la velocidad de la luz y siento que ha llovido mucho desde que no te veía. Han pasado bitácoras, perdido buscándome, buscándote. Han pasado horas de conquistar lugares y personas a través del dibujo. Y de la fotografía, desde ella construyo imágenes que guardo en mi memoria. Kilómetros de carreteras llanas, horas de viajes donde solo planifico el día. Pasaron noches completas pensando en tu imagen inventada. Y ahora no tengo idea cuando te vuelva a ver.
Casitas y casitas, van marcando mi camino de horas. Aparejos pedregosos y el naranja tiñendo y difuminándose a lo lejos. Los paisajes son áridos, luego dulces y sinuosos. El camino logra una soberana paz. Los frutos del pino visten la tierra sobre la que gigantes reposan. Las sombras se vuelven tesoros que lentamente desaparecen. En el horizonte hay un misterio pues los rayos de oro fundido desaparecen tras la colina. Las horas pasan y el contraste desaparece, ahora los tonos son un todo, un cuadro impresionista de una escena gris y oscura. El paisaje ya no es dulce sino amargo... la vida se esconde detrás de una nube negra y los cobardes huyen. Quien se quede descubrirá detrás del telón, y con el se bañará en un manto profundo de sueños...
Viejos conocidos, pero sabes diferente, como una droga en mi boca. Alucinando y estimulado por una vida que grita ser nada más que eso. Vida, vida que no me deprime. No es esa vida de revistas. No me interesa una mala película. A veces no me reconozco, y solo veo un par de locos. Te escapas, pero no lo suficiente. Piensas un poco y yo no pienso nada. Sencillamente no vale la pena. El trance que habita en mi cabeza vibra sin interrupciones y me pierdo una y otra vez. Trance de cuerdas chinas, dos frentes desnudas y un baile de perdidos. Me pierdo en tus labios, saben a miel. Y aunque se hace tarde, no quiero dormir. Nos conformamos con la delicada luz que entra por tu ventana iluminando de la forma más tenue tu rostro. A veces casi no te veo, pero estás ahí. El aire es suave y tu aroma frágil inunda la habitación. Bailamos con la mirada perdida donde nadie sabe. Jugamos con nuestros alientos contenidos y no quiero ver las consecuencias, échame la culpa. Un beso lo vale, mil besos... que sigue. No hay segundos en una noche como besos te daría. Eres energía perpetua, como me detengo si no quiero parar... no quiero hacerlo. Beso ilegal, ojos desafiantes. Nos aterra perdernos, sabes que te perderías en un mar blanco, en una confusión de brazos y piernas. Aterra la duda, pero tus pensamientos desaparecen junto a los míos. El pensamiento donde la nieve nubla todo y somos todo piel. La noche se acaba y los viejos locos se despiden y desaparecen en la poca oscuridad que queda...
El mismo paisaje que antes me pareció gris, ahora me parece absolutamente iluminado. La forma como contiene... me tiene absorto viendo el encuentro entre el cielo y la tierra. Una neblina apenas visible esconde el infinito. Apenas distingo algunas siluetas que me hablan de lo que hay en el horizonte, así como en el futuro. Pero no quiero saber, pues el paisaje es como estar en un sueño. Sonrisas espontáneas y casi puedo ver la tierra girar mientras surco el camino. Pero lo que gira es mi cabeza, envuelta en tu aroma, hasta ahora desconocido... 
Hoy me enfrento ante un perfecto día cualquiera, pero ya no soy el mismo, años sin serlo. Desde que me veo en el espejo lo noto. Me escapo en el metro, que está lleno de personajes únicos y mi imaginación vuela mientras oso retratar personas y calles que gritan atención. Visito la exposición de siempre, esta vez absolutamente aburrida. Pero pasan dos cuadros y ya entiendo cada pincelada. Hoy he abierto un nuevo cuaderno, y las teclas de una música perfecta acompañan a mi pluma que corre con particular facilidad por las hojas vacías. Paseo por lugares nuevos, callejuelas tan estrechas en las que los balcones inertes se saludan, parecen tener vida. Luego la conversación de un café y un punto suave en el día. Gritos multicolores hacen las copas y el punto fuerte. Pasa demasiado en muy poco. Los días cualquiera van desapareciendo, diría que ya no existen. Mi cabeza tiene más incertidumbres que las que tenía al embarcar, pero con el tiempo descubro que eso es bueno. La vida es amarga y me gusta, pues los aromas dulces llegan, y ahí estoy con mi pulso en el aire disfrutando de cada segundo. Este supuesto día cualquiera ahora es especial. Quiero planificar hacia atrás, ya que conozco el final. Pienso en el plan, pero el mejor plan es una hoja vacía, y cuando termina el día dejo un gran espacio en blanco que se llena de sueños mientras duermo.
Observar llena mis horas y todavía logro sorprenderme. Siento que nadie me ve y me transporto a un estado de absoluta franqueza, conociéndome, conociéndote, esperando volver a descubrirte...


Barcelona Madrid, Febrero 2009

domingo, 8 de febrero de 2009

bailando tango...

Maremagnum

Un pulso...
dos corazones laten.
Tres son los pies que deslizan
los cuatro ojos ciegos...
perdidos en un trance.
Con mis cinco llevo tu mano
y tu peso descansa en el
contoneo suave de un solo tango...
De olas que rompen lejos hipnotizado,
construyen el ritmo constante...
que nos vuelve locos en una pista
que hacemos infinita,
bailando tango...

Barceloneta, enero 2008

Maremagnum

CIUDADESPOETAS.BLOGSPOT.COM/2008/06/un-perfecto-da-cualquiera.html

rayo de sol


Nevermind


"Por esta vez seamos temerarios!
y embriaguémonos antes del desayuno."


"Pero óyeme diablos, no todo es oscuridad!"
"No me comprendes si crees que todo lo que veo es oscuridad; y si continuas creyéndolo, ¿cómo puede decirte por que lo hago? Pero si miras ese rayo de sol allá, ¡ah!, quizás tengas la respuesta. Anda, mira como entra por la ventana: ¿hay algo más bello que pueda compararse a una 'cantina' por la mañana temprano? ¿Tus volcanes de afuera? ¿Tus estrellas?... ¿Ras Alghetti? ¿Antares incontenible en el sur sudeste? Lo lamento pero no. No es tanto la belleza de ésta necesariamente, la cual, en retrogradación de mi parte, acaso no sea propiamente una 'cantina', pero piensa en todas aquellas atroces 'cantinas' en las que enloquece la gente y que pronto estarán bajando sus persianas, porque ni las mismas puerta del cielo abriéndose de par en par podrían llenarme de un gozo celestial tan complejo y desesperanzado como el que me produce la persiana metálica que se arrolla con estruendo, como el que me producen las puertas de persiana sin candado que baten para admitir a aquéllos cuyas almas se estremecen con las bebidas que llevan con mano trémula hasta sus labios. Todos los misterios, todas las esperanzas, todos los desengaños, si, todos los desastres están aquí, detrás de esas puertas batientes...."

Malcolm Lowry, Bajo el volcán
Barcelona, 6 febrero

viernes, 6 de febrero de 2009

esa ciudad

La necesito y la echo de menos.
Donde están esos cerros como los
pechos de la mujer preferida...
Aquí no encuentro esa nube negra
que oscurece el valle extenso
como el vientre
sobre el que descanso mi cabeza.
¿Donde demonios está el Mar?
En que lugar esta ese océano
donde duermen mis pensamientos.
No soporto la arrogancia
de una ciudad 
sin referentes inquebrantables.
Necesito un puente,
necesito un vacío inmenso,
necesito un río furioso
y un lago de calma...
pero no están...
y tus interminables edificios preciosos me agotan.
No veo más que ríos de metal,
disfrazados de verdes aspiracionales.
Quiero volver, pero vente conmigo.


Madrid
III.II.MMIX


"Quiero enamorarme como Oscar lo hace de Rio."

¡razones?

Dos gotas de agua
y en el fondo cae el cielo.
Maldito el manto gris
que indiferente
nubla mi regreso...
Bendito el velo
que detiene otra partida.
Dan una noche de viejos locos
y obtusos soñadores
que niegan despertar.
Cruzamos las miradas
y nos reconocemos
en la oscuridad de los decadentes,
pero yo no escucho razones,
y menos pienso en el amanecer que sigue.
Azabache no te vallas,
y no me la quites con sueños falsos...
esta noche no escucho razones.

Life experience!

Racimo de sueños...
ninguno se parece al otro
y ni siquiera pueden estar juntos.
En mi cabeza convergen
mundos opuestos,
y fuera de ella,
errático vivo uno a la vez.
Pero vivo mis sueños,
y el tonto tiempo sigue avanzando...
no se detiene a descansar
y menos mira hacia atrás.
Sigo soñando y la estúpida mula de las horas
testaruda me lleva con ella
Solo un sueño a la vez,
aunque los vivo y no me quiero mover...
y el puto tiempo avanza,
nómade, insensato y sigo soñando


...en la carretera